Despojados de la inicial timidez y de los zapatos, sentados muy próximos en el sofá, con la música sonando de fondo y una cerveza para compartir, se lo propuse.
- Escribe en un papel deseos para este momento, para esta noche, para conmigo. Yo haré lo mismo, y que el azar eliga nuestros placeres.
- La alargué dos pequeñas hojas de una libreta, y un bolígrafo. Asintió con su tímida sonrisa, esa que esboza tan pícara...
Yo hice lo mismo y tras pensar unos momentos escribí:
Deseo 1: Deseo prepararte un bañera con agua caliente. Inundarla de espuma y sales. Deseo llenar de velas el baño. Deseso desnudarte con suma lentitud. Una vez desnuda, deseo que entres en el cálido baño y te quedes de pie en él. Deseo enjabonarte entera.... con mis manos llenas de espuma mojar tus hombros, humedecer tus senos... acariciar tus espalda... Y, ahora sí, que puedas introducirte en el agua para disfrutar de la música, del olor de la cera perfumada de las velas, de la penunmbra de las llamas... de la sensacion del agua caliente que vierto sobre tu cuello... sobre tus senos.... sobre tu ombligo...
Deseo 2: Deseo mi deseo 1.
Si a uno le piden que elija un deseo para cumplir, en la vida se encuentra con dos tipos de personas: los que su deseo, su placer, se correponde con proporcionar placer a la otra persona y los que, en mi opinión, se conforman con que se lo prodiguen a él/ella.
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