Caja de mudanza nº 5

Estados de ánimo cruzados. Salidas de emergencia y ventanas que dejan pasar la luz, tímidamente, pero cuya apertura apenas deja entrar el suficiente oxígeno para respirar. Los ciclos a veces no hacen otra cosa que viciar el aire. El aire, a veces, nos hace creer que no hay ciclos.

La gente, es mucho más compleja de lo que creemos. Las historias más largas, con más secretos, con más lagunas de lo que nunca podamos llegar a imaginar. La complejidad como estandarte de algo tan maravilloso como es un día en una sociedad libre, una vida en un maravilloso y ordenado caos.

Porque “esto que estás oyendo, ya no soy yo”. Porque a veces, solo a veces, dolemos más de lo que nos duele. Porque a veces duele tanto que no se va. Porque a veces somos dueños de nuestros actos pero no de sus consecuencias.

Últimamente sueño que me odian y que me quieren. Que se enfadan conmigo y que me intentan besar. Caos y ansiedad se equilibran con muestras de afecto que yo rehúyo. Pactos tácitos de no beligerancia. Pactos tácitos de neutralidad. Barreras y límites que no podemos saltar ni atravesar.

Y uno se da cuenta de cuánto daño es capaz de provocar, en qué consiste el efecto mariposa y la teoría del caos. Lo alto que puede volar, las emociones a las que se tiene que enfrentar, descubrir que uno es tan voluble como intuía, que el tiempo cura y que nadie más que uno mismo tiene en su mano las claves para ser feliz. En pro del egoísmo se construyen los imperios. Y en pro del egoísmo se destruyen.

Disfrutar el momento, ser coherente, ser valiente, ser responsable… Frases de libro que al final, resultan estar sobrevaloradas.

Decidido está. Hoy me toca pensar en mí. Ya estoy preparada para hacerlo. Día de catarsis.
Ahora me toca a mí. Habrá, después de tantas historias, que aprender a andar

No hay comentarios.: