Gravitaciones



Hoy he compartido la comida con un alumno. Es de esos referentes que te prestan sus ojos para ver el mundo de otra forma, con la mirada de un estudiante de 20 años, que te contagia su ilusión, que resta horas de sueño en estas semanas para preparar las prácticas pero sólo el necesario porque lo que le gusta es salir con sus amigos, pero que tiene la madurez de uno de 30, que le sobra inteligencia y te da lecciones de vida cuando te despojas de la bata muy lejos de la pereza mental de esta edad.

He puesto música y le he pedido permiso para compartirlo con él a cierto volumen. No había nadie en el aula de al lado. La que ambos compartíamos se ha llenado de música oriental, de recuerdos, de conversaciones cómplices, de invocaciones a juegos consentidos… Mi mirada por la ventana, no sé en qué momento he abandonado mi cuerpo dejándolo recostado en una silla. Dice mi compañero de almuerzo que ha empezado a hablarme sin obtener respuesta de mi parte, que ha repetido mi nombre varias veces y ha empezado a asustarse por mi falta de reacción. Que ha desistido de recuperarme del `viaje´ que estaba haciendo y se ha quedado mirándome…

Soy consciente que en un momento he vuelto y he sentido como me envolvía la música de nuevo entre sus notas y lo siguiente que he oído es:

Es menos doloroso vivir con una respuesta negativa que con la carga de no haber buscado la respuesta

Un escalofrío me ha paralizado.

Le he mirado y él ha levantado su mirada por encima de la pantalla. Ha sonreído y como quien dice un vano “Hola” ha seguido haciendo no se qué.
He ido a la sala de profesores a ponerme un jersey. Durante 5 minutos he permanecido inmóvil hecha un ovillo en una silla, tranquilizándome e intentando convencerme que ha sido una casualidad.
Cuando me he recuperado, regresé al aula. El seguía allí, como un estudiante de 20 años haciendo sus trabajos, pero yo he regresado temblando. No me he atrevido a preguntar por qué ha pronunciado esa frase. No me he atrevido a mirarle a los ojos…




Voy a desenredarme de los sentidos que ahogan mi alma.
Y una vez más pienso gritar el dolor que me aferra a un "ayer" y olvidarlo con un "hoy" que me lleve de la mano.
No importa esta soledad.
La lejanía de un roce permanente se ha convertido en mi compañía eterna.
Es mi única hermana de sangre que me ha salvado una vez, y otra vez de los antagonistas que quisieron maltratar desde mi mirada más dulce a mi sonrisa más guardada.

Con silencios que otorgo y admito
alejo la cruel intención de muchos de absorber mi esencia
de cortar mi presencia
y de desfigurar mi frágil conciencia.
Ya no voy a creer en palabras.

Me voy a rodear de bosques eternos en donde nadie con escudos me encuentre
y voy a regalar flores a aquellos que me dejen su perfume para siempre.
Al poder de mi memoria voy a conservarlo como un único pulmón que me permite seguir respirando.

Ya no voy a presentar mis uñas al olvido.
Ya no voy a planear venganzas espirituales.
Ya no voy a desear "jamás haberte conocido"
Se trata de enfrentar cada detalle.
De ya no desear ser el deseo de alguien,
sino de desear aun necesitar seguir deseando.
Por que del deseo evidentemente se vive.
Y de vivir, amar, sentir, morir y volver a nacer todo esto se trata.

Ya no prometo abrazos a la distancia.
Lo mío solo sobrevive en un espacio en donde las personas me abrazan,
me aprietan,
y me miran a la cara.

Hay algo más allá de la nada.
Voy a tomar de la mano a mis miedos y a mis desconfianzas.
Voy a saludar desde lo bajo para ver el cielo aún mas grande de lo que lo sueño.
Y voy a renacer,
conmigo
lo más vivido,
lo más perdido,
y definitivamente lo alguna vez sentido.




1 comentario:

Anónimo dijo...

... Nunca me mostraste este rincón tuyo, supongo que porque nació para refugiarte en soledad de los recuerdos antes de que incendiaran tu mundo. Tuviste que deshacerte de ellos, no te lo reprocho.
Si eres tan valiente como deduzco de tus palabras no borrarás este comentario porque quiero que sirva de condena ante el mundo.
Espero que te siga gustando AU, esta semana ha estrenado su primer single del cuarto disco: "Me arrepiento"...