Si miro hacía los lados,
encuentro demasiado
y cuando entiendo que nada me pertenece
me dan ganas de llorar.
Yo se que sería capaz de ser un buen motivo para las excusas que se inventen, y sin embargo, agacho la cabeza y me retracto cuando vuelvo a verme, buscando señales que señalen que suficiente sigue siendo poco.
Y me cuestiono, y sólo encuentro respuesta en los redobles de campanas que pongo a situaciones, que al fin y al cabo, no son tan excitantes. Ser soñadora se me queda grande cuando las personas existen de verdad. Ya ves, que me dio por inventar ideales de vida, y ahora no encaja la mía en según qué planos tenga la película.
Todos los cuerpos de mi alrededor me sirven solo para hacer recuento si pienso en lo que necesito.
Y te pienso a diario sin vuelta atrás. En un abrazo infinito me he quedado, congelada entre el tiempo y la distancia, y la seguridad del jamás.
Si tan sólo supieras cuan absurdo sigue siendo…
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario