Unwritten

... y de fondo Unwritten de Natasha Bedingfield.

Para una persona tan egoísta como yo, que necesita continuamente nutrirse de otros, tener un trabajo como el mío es un privilegio. Pensé que un segundo año de experiencia me daría confianza y me tranquilizaría, ejercería de sedante para ese monstruo que llevo dentro y que se alimenta de mis miedos, de mi inseguridad, de mis ansiedades; que se hace fuerte con mi desconfianza y mis dudas. Ese leviatán sigue estrangulando mi cuello cada noche en el camino de regreso a casa. Sale de mis entrañas para reprocharme lo poco que les he aportado en la jornada, el escaso conocimiento con el que he contribuido a su formación en las horas en las que han estado bajo mi tutela. Intento aportar mi pequeño legado de mi vida personal, que en teoría, al sumar más edad que ellos debiera ser más extenso pero siguen siendo ellos quienes me instruyen...

Ya el curso pasado ciertos referentes intervinieron en mi conducta y me convertí en acólita de sus conversaciones, de sus fiestas, de sus cafés en una terraza de verano, de sus discursos, de sus experiencias, de sus teorías a los 20, … Ellos/as saben quien son y sólo puedo decirles que han dejado una muesca indeleble en mi corazón. Gracias por todo lo que me habéis enseñado y dado!. Espero seguir siendo merecedora de vuestra amistad.

En el presente ya he encontrado a mi maestra. Es una criatura menuda, silenciosa, de risa sonora y granota que la ruboriza las mejillas, a quien admiré desde el primer momento por su capacidad de trabajo infinito. Pero me ha conquistado en media docena de conversaciones nocturnas de madrugadas frías. No se puede hacer nada para evitar quedar embelesada con sus palabras inocentes, que mece en sonrisas nerviosas, pero que son caudales sabios de la vida. No se puede hacer nada para quedarse asombrada al ver la facilidad que tiene al completar tus puntos suspensivos con certeza plena, esos que utilizo para evitar dejar demasiadas pistas. No se puede hacer nada por evitar que tus ojos se llenen de lágrimas sinceras al oír las canciones que minuciosamente ha elegido para describir tu estado de ánimo en una noche oscura. Sólo se puede dar las Gracias!!! al comprobar que te adjunta la traducción de las mismas para que pueda interiorizarlas.

Para ti:

Man kann nichts tun...

... und ich dich immer mehr vermiss.

1 comentario:

El cuarto de MerC dijo...

¡Ay, mi niña bonita! El mundo tenía que tener más gente como tu, de una bondad, generosidad, ganas de saber y sensibilidad infinita.

Tu eres un tesoro,una joya que quien te descubre se queda fascinado contigo. Lo malo es que estas joyas tienen tanto brillo que ellas mismas están deslumbradas y no les dijan ver el maravilloso color que tienen

Un besazo.
Una descubridora de joyas.